Día… he perdido la cuenta, pero seguimos vivos.

¡Hola otra vez, queridos compañe@s, soy yo, la gallega! Como 2 de ellos han vuelto a comentar las clases, yo no iba a ser menos y he decidido escribir en el blog por segunda vez… Es coña.

En fin, a lo que iba. Vengo a comentar un poquillo por encima la clase del 29 de noviembre. Os seré sincera, de poco me he enterado y de poco me acuerdo. Pero no por nada, sino que nunca me acuerdo de lo que hemos dado en cualquier clase, por eso he hecho chuletillas, pero como siempre acabo desconectando… las chuletas de poco valen, sinceramente.

Al grano. En esta clase hemos hablado de las diferentes bases de datos bibliográficos y Wenceslao no ha enseñado a cómo movernos por algunas de ellas. Una de estas bases es, como muchos ya conocemos el Google Scholar, y en los ejercicios de búsqueda que hemos hecho en clase utilizando la super página de pósits, con la cual nos hemos convertido en grandes artistas unas clases atrás y en la cual yo no he podido acceder no sé por qué. Otra de las páginas de búsqueda que hemos utilizado ha sido el WOS, que, para seros sincera, en mi vida había escuchado de ella, pero bueno, he de decir que del Google Scholar no tenía ni la menor idea hasta este año.

Para meteros un poco más en contexto, os voy a explicar por encima lo que son estas bases de datos, y es que nos permiten acceder a registros bibliográficos y, además, no consisten en almacenar recursos en sí, sino que nos permiten identificarlos. Estas bases tienen un carácter genérico, y muchos de ellos, como por ejemplo el Google Scholar se caracterizan por su contenido científico.

Y básicamente, esto es lo único que he pillado en clase. Siento mucho ser tan desastre, chicos.

Adjunto meme que me representa en todas las horas de clase:

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