La ciencia y la paja

Creo en la ciencia. La ciencia hizo mi fortuna. Eduqué a mi hija al estilo científico. Le di libre albedrío pero le enseñe a mantenerse dentro del método científico. Conoció a un chico. No era sensato. Asistía a charlas Marxistas con él. Volvía tarde. Nunca protesté. Hace dos meses la llevó de paseo con otro amigo. La obligaron a leer “El Discurso del Método” y después trataron de cambiar su mentalidad. Ella trató de defender su mentalidad y ellos la convencieron. Cuando fui a recogerla, dudaba de todo. No contemplaba sus sentidos ni su raciocinio. No podía razonar sobre nada a causa del método cartesiano. Pero yo sí. ¿Y por qué lloré? Ella era la luz de mi vida. Una chica curiosa. Nunca volverá a serlo… 

Después de esta pseudo versión de las primeras frases de “El Padrino”, Rodri os saluda. Voy a tratar de comentar de que se ha hablado en la clase del día 22 / 11 . Hemos visto la forma que tiene la ciencia de generar conocimiento, la “definición” de ciencia (el hecho de que no tenga una definición clara, al igual que pasa con la filosofía me parece un tanto romántico), los pasos del método científico, revoluciones científicas y demás.

Una de las cuestiones que han surgido en la clase me han dado bastante que reflexionar. Después de ver un video de QuantumFracture, se planteaba si era realmente posible alcanzar la verdad. Si realmente todo el conocimiento producido por el hombre hasta el día de hoy es fiable. ¿La ciencia únicamente es un ente falsador del conocimiento?¿Es la ciencia una suerte de inspector eterno?¿Es fiable la ciencia?¿Puede la ciencia explicar a Jordi Hurtado?

Ya que este es mi artículo me voy a encargar personalmente de responder a estas cuestiones afirmando rotundamente que esto no es manera de vivir la vida. Me explico…

Estas tendencias actuales de tomar por papel mojado absolutamente todo son un sinsentido absoluto. Uno de los principales puntos del postmodernismo es este precisamente. Negarlo todo, pues no nos podemos fiar de ningún conocimiento producto de nuestros sentidos ni de nuestra razón. Calcado al método cartesiano.

Quizás y solo quizás, este puede ser un ejercicio mental curioso. Una lente muy especial con la cual observar la realidad pero, en última instancia, una lente que no te permite avanzar. Tal como yo lo veo es como ponerle el motor de una vespino a un cohete espacial. Cómo talar un árbol con una mano atada en la espalda… o más bien con ambas manos atadas a la espalda, las rodillas rotas y el hacha metida por el $%@&%$ (dejo a vuestra imaginación la ubicación del hacha). Para un rato puede estar gracioso pero ya verás como no talas el árbol.

El conocimiento científico está sometido a una constante revisión. ¿Es esto una prueba de la imposibilidad de formular una verdad? Nor. De hecho existen “conceptos”, “denominaciones” o “formas científicas” para referirnos a aquello que es verdadero e innegable. Por ejemplo, un teorema. Un teorema, te pongas lo farruco que te pongas, le des las vueltas que le des o por muy cartesiano que te pongas seguirá siendo verdad. “LA RAÍZ CUADRADA DE LA SUMA DE LOS CATETOS ELEVADOS AL CUADRADO ES IGUAL A LA HIPOTENUSA”.  Toma ya. Qué bárbaro. Qué precisión al hilar las palabras. Irrefutable. Poético. Un algo inasible. Si lo niegas, posiblemente el cateto seas tú.

En resumen nenes, os invito a abrazar el método científico y a mandar a tomar por saco el postmodernismo y todas las corrientes que lo nieguen. Un poco fascista esto, pero qué le vamos a hacer si soy liberal.

Para cerrar, os lanzo unas recomendaciones musicales.

El solo de guitarra mas bello que conozco:

La obra de música clásica más bella que conozco:

Una de las canciones más gamberras que conozco:

Una canción que me llena de una profunda melancolía:

Poco más que añadir por aquí. Espero que paséis todos una bonita semana, que seáis muy felices y que bebáis agua. El Rodri se despide. Paz y amor.

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