15/11/21: Las chulerías granainas :)

Hola, soy Candela G. de nuevo y hoy os vengo a hablar de lo tratado en clase el lunes día 15.

Principalmente, se explicó la definición de «biblioteca» (lugar donde encontramos almacenados libros, enciclopedias o revistas. Esta también es utilizado para socializar) y se destacaron los diferentes tipos de centros de documentación a parte de las bibliotecas (archivos y centros de documentación). Desde mi punto de vista estas figuras son necesarias para el día a día de los ciudadanos, puesto que si sois como yo, utilizo las bibliotecas hasta para ir a leer o escuchar podcasts. Para adentrarnos más en la materia, se trató el tema del proceso documental, que personalmente, encontré bastante interesante debido a que desconocía el término. Este se basa en el proceso de tratamiento de datos, que procede desde la recepción de un documento hasta que es puesto a disposición de los usuarios; como por ejemplo a través de préstamos o consultas de sala (normalmente enfocadas a la lectura y visionado de enciclopedias).

Por cierto, si sois como yo y constantemente os confunde el tema de la duración de los préstamos, a lo mejor os viene bien saber que esta depende del propio valor de lo prestado. Por tanto a lo mejor un libro de una autora conocida como Simone de Beauvoir constará de un menor tiempo de prestación que el de un autor menos destacado. 🙂

El proceso de tratamiento de datos estará compuesto por diferentes pasos:

  • Entrada: proceso de recepción y selección de los diferentes documentos para que cubran la necesidad informativa. A parte de tener en cuenta la adquisición (la biblioteca invierte dinero en la compra de libros o materiales), también encontramos la donación (en muchos casos su dueño/a muere y se donan).

  • Tratamiento: realización de diferentes operaciones para representar el recurso.

Por ejemplo, encontramos la catalogación. Esta se basa en el análisis externo (aspectos de la obra de forma estandarizada a través de normas para así no crear confusiones y que todo sea compatible). Por tanto se obtiene el recurso y se analiza de la forma más exhaustiva posible, tanto por dentro como por fuera (autores, tapa, número páginas, grosor de libro…).

Junto a la catalogación, se encuentra la indexación (análisis interno). En este caso, se basa en indexar (ordenar una serie de datos o informaciones de acuerdo a un criterio común a todos ellos, para facilitar su consulta y análisis) el recurso en la base de datos para facilitar su consulta. Estas palabras clave dan lugar a mucha subjetividad, por lo tanto existe también un lenguaje controlado.

Un término relacionado con esto es «tesauro». Este es una lista o conjunto de palabras empleadas para representar conceptos.

  • Difusión: el recurso se pone a disposición de los usuarios.

– Pasiva: a demanda, la persona decide la información que quiere obtener. Por ejemplo el libro que quiere.

-Activa: el usuario es avisado de esta información sin buscarla. Una de estas formas podría ser las newsletters.

Por otro lado, con respecto a lo anteriormente mencionado, el profesor nos explicó que en la zona de Realejo podíamos encontrar una ventana de una casa llena de libros y, que de esta forma, las personas tenían toda la libertad de cogerlos e intercambiarlos por otros.

Me encantó esta idea y decidí investigar un poco más. En concreto la casa se encuentra en la Calle Molinos número 61 y su creadora, como se denomina en el periódico digital que os dejaré más abajo, la tia Conchi, comenzó con esta iniciativa hace alrededor de cinco años. De esta forma pretendía que las personas tuviesen una mayor conexión con la lectura y que de algún modo no fuese de la forma tradicional. (Inserto una foto para que veáis lo bonito que es).

RAMÓN L. PÉREZ

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&ved=2ahUKEwjQoauJ_J70AhUZEWMBHbr3CzEQFnoECAYQAQ&url=https%3A%2F%2Fwww.ideal.es%2Fgranada%2Fventana-libros-realejo-20201109003551-nt.html&usg=AOvVaw0Utp1_HnTbfduypuZ9D4ZE

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que de alguna forma hayáis podido aprender algo y que sobre todo os haya incentivado a leer un poquito más. Ya sabéis, si vais al Realejo, no dudéis en llevar un libro para intercambiarlo.

Cande, Gabal o Candela Gabaldón, como me queráis llamar.

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