Biblioteca: el cementerio de los libros olvidados?

Buenas tardes compañeras y compañeros, soy Maria Ruiz Alvarez y hoy voy a intentar resumir lo que dimos en clase. Por cierto, me gustaría empezar con una pequeña premisa: aunque mis apellidos son españoles, yo soy italiana y siempre he vivido en Italia, hasta hace dos meses… pido entonces perdón públicamente con antelación por todas las faltas y por si esta entrada puede parecer un poco simple y banal… aunque me esfuerzo y dedique mucho tiempo en ello, sé que no se acerca a lo que querría expresar, pero bueno.

La clase de hoy fue bastante singular y diversa en comparación a las anteriores, pues ¡casi no vimos diapositiva! También hay que considerar que no llegamos a las 10 personas asistiendo a clase, lo que contribuyó a crear una atmósfera peculiar.

Nos concentramos principalmente en el análisis y debate acerca de las lecturas asignadas para hoy, cuyo tema de desarrollo enfocaba en el rol social asumido por las bibliotecas en la nueva era de la información. Eso es, pues tras la avenida de las TIC y el cambio de paradigma a ellas relacionado (que prevé una democratización de la información y su disponibilidad virtualmente en Internet), se llega a cuestionar la utilidad de las bibliotecas como almacén de información, servicio de préstamo y cómo apoyo de búsqueda informativa (todo esto, no se porqué, me recuerda al libro «La sombra del viento» de Carlos Ruiz Zafón, que por supuesto recomiendo!!).

En estos términos, estos espacios públicos se ven obligados a replantear su estructura, así que surge un nuevo concepto de lo que significa «biblioteca» y su papel emergente de infraestructura social, es decir, un espacio físico que incentiva la interacción social a través de servicios como talleres culturales, cursos, clases de arte, música, eventos o simplemente espacios para compartir ideas y discutir tomando un café.

En este sentido lo comparamos con espacios como Starbucks, subrayando como cadenas como esta, más que promover la interacción social, son manifestación emblemática de la desigualdad social, incentivando la marginación de quienes no pueden permitirse un tal privilegio elitista.

También introducimos el concepto de los “no lugares” de Marc Augé, es decir, esos espacios de transitoriedad despojados de cualquier significación y relación con el individuo; aunque se trate de una noción estrechamente subjetiva y ligada a la experiencia pasada individual, los lugares que mejor ejemplifican dicha categoría en términos generales pueden ser los medios de transporte, aeropuertos, supermercados y en particular centros comerciales. Vimos como estos últimos en particular no están pensado específicamente para la interacción social, sino dibujados en virtud del consumo puro y crudo.

Bueno, volviendo al concepto de biblioteca y su nuevo papel de terzer lugar (espacio por y para la gente, reservado al ocio e interacción… Ya hemos hablado de esto) profundizamos en cómo esta nueva función pueda leerse desde una perspectiva crítica, pues su controversia hacia el valor sagrado del silencio, desde siempre lema insigne de la biblioteca.

En solución a esto llegamos a la propuesta de una especialización de los espacios, donde puedan de esta forma coexistir bajo el mismo techo el mundo del silencio y de la pura concentración con el del ruido e intercambio.

Cada uno tiene su “rincón secreto” para la concentración y el estudio : los espacios sociales no deben interpretarse como obstáculo a esto, sino como apoyo a encontrarlo.

Bueno, dicho esto, si aún no tenéis a vuestro “rincón secreto” en Granada, os dejo algunos sitios donde podáis encontrarlo:

¡Ah, otra cosa importante! Recuerden instalar la VPN porque creo que la vamos a necesitar próximamente…https://vpn.ugr.es/+CSCOE+/logon.html

Y si queréis, echad un vistazo a la página Granatensis de la biblioteca de la universidad de Granada.

https://granatensis.ugr.es/discovery/search?vid=34CBUA_UGR:VU1

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